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lunes, 28 de mayo de 2012

Alimentos Transgénicos..Buenos o Malos???


Alerta sobre los alimentos transgénicos


El mes pasado se dio a conocer una alerta sobre los alimentos transgénicos a través de la AAEM (American Academy of Environmental Medicine), esta academia solicita establecer de forma urgente una moratoria que frene por el momento el cultivo de este tipo de alimentos hasta que no se hagan los estudios correspondientes que determinen su seguridad a largo plazo, algo que ha sido solicitado desde hace años por varias organizaciones y laboratorios independientes.

La AAEM realiza un llamamiento a los especialistas sanitarios para que consideren la posibilidad de que los alimentos
transgénicos puedan estar implicados en el desarrollo de algunas enfermedades y adviertan a sus pacientes sobre la necesidad de no comer ningún alimento modificado genéticamente. Del mismo modo, desde la academia se realiza un llamamiento para que se mantenga un seguimiento a aquellos pacientes enfermos que han dejado de comer alimentos transgénicos, para documentar posibles cambios en el organismo sobre los efectos de dejar de consumir este tipo de alimentos.

La American Academy of Environmental Medicine es una asociación internacional de especialistas médicos preocupados por la relación entre la salud y el medio ambiente, de ahí que hayan adoptado la posición de ser muy prudentes con los OMG. Esta academia indica que existen pruebas (estudios científicos) que determinan la posibilidad de que estos nuevos alimentos pueden suponer un riesgo para la salud. Un ejemplo que podemos citar es el post
Los alimentos transgénicos pueden provocar infertilidad, en él conocíamos un estudio realizado por expertos de la Universidad de Viena en el que se concluía de forma científica la relación entre la esterilidad y la ingesta de una variedad de maíz transgénico denominado NK 603 x MON 810.

Es evidente que la alerta sobre los alimentos transgénicos realizada por la AAEM no les va a hacer ninguna gracia a las grandes compañías biotecnológicas como
Monsanto, cada vez son más los opositores de los alimentos modificados genéticamente en el país de los transgénicos. La academia indica, basándose en los criterios de Bradford Hill (especialista en ensayos clínicos y estudios epidemiológicos, conocido por demostrar la relación entre el cáncer de pulmón y el tabaco), que se da una clara relación entre el consumo de alimentos transgénicos y los efectos negativos para la salud. Esta relación viene dada por los numerosos estudios realizados con animales que determinan riesgos potenciales como la infertilidad, el envejecimiento acelerado, la disfunción y cambios en órganos como los riñones, el hígado, la alteración de la producción de insulina, etc.

La evaluación de la seguridad de los alimentos transgénicos se ha basado habitualmente en la equivalencia sustancial, es decir, un alimento modificado genéticamente es seguro cuando este es significativamente equivalente en composición y características nutricionales a un alimento tradicional, algo difícil de creer sabiendo que no presentan el mismo patrón genético. En el informe de la AAEM se citan diversos estudios relacionados con las posibles consecuencias negativas de los alimentos transgénicos para la salud, pero también se citan otros estudios que pretenden desmentir la productividad o rentabilidad de este tipo de alimentos.

Se citan diversos ensayos que han puesto al descubierto que el nivel de productividad no es superior al que ofrecen los alimentos tradicionales, uno que nosotros podemos citar aparece en el post Los alimentos transgénicos no son tan productivos. Se trata de un estudio realizado por Universidad de Kansas en el que durante tres años se analizó la productividad de cereales modificados genéticamente y tradicionales, demostrando incluso que los primeros eran menos productivos.
La AAEM cree muy necesario aplicar el principio de precaución en los alimentos modificados genéticamente dado los riesgos alérgicos, toxicológicos, inmunológicos, fisiológicos o genéticos entre otros, dejar a un lado este tipo de alimentos hasta que no se realicen los estudios a largo plazo realizados por instituciones y organismos independientes o de carácter internacional. Además manifiesta que Estados Unidos debería actuar igual que la Unión Europea y no dar rienda suelta a cualquier alimento modificado genéticamente tal y como se está haciendo, un ejemplo sería el anuncio de la inminente comercialización del maíz transgénico tolerante a la sequía.
También hay que añadir los daños medioambientales que pueden ocasionar las producciones de alimentos transgénicos a causa del uso del glifosato, un ejemplo a citar es el documental sobre la soja transgénica o el estudio realizado por investigadores del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires en el que se concluye que el glifosato es muy tóxico para los seres humanos. Nuevos pesticidas y agentes agro tóxicos se desarrollan para ser utilizados exclusivamente con los OMG y también pueden representar un riesgo potencial para la salud humana.
Alimentos transgénicos en España, consecuencias reales


MON810, esto le supuso a Félix la descalificación de su producción, es decir, ya no era ecológica y no podía venderse como tal.

Fue una pena sobre todo porque el proyecto de este agricultor era demostrar que la producción ecológica es económica, social y sanitariamente viable y rentable, sin embargo, los transgénicos se encargaron de truncar dicho proyecto. Ante testimonios como este, podemos pensar que las iniciativas que persiguen la
declaración de determinados territorios libres de transgénicos llegan tarde.

Greenpeace nos presenta más testimonios con casos similares, Mariano Jiménez, agricultor ecológico de una localidad de la provincia de Zaragoza que sufrió la pérdida de su cultivo ecológico al detectarse la presencia de transgénicos. Esto supone la descalificación ecológica y por tanto una gran pérdida económica, ya que se obliga a vender dicha producción a un precio significativamente inferior. Cada caso presentado se encuentra acreditado con los correspondientes informes, no son testimonios sin fundamento, lo que hace sospechar que esta situación se está dando en muchos más lugares de España.

 Los alimentos transgénicos producidos en nuestro país están desplazando a los alimentos ecológicos, sea por mayor productividad o contaminación, ambos no pueden coexistir, y estos testimonios así lo muestran. Lo que resulta más problemático es la denuncia que realiza Greenpeace en la que indica que los alimentos producidos de forma convencional no son analizados como lo son los que se desarrollan de forma ecológica y, según indican, posiblemente exista una grave contaminación transgénica entre los alimentos convencionales.


España permite el desarrollo de los cultivos del maíz Mon810, además, España es un campo de pruebas de alimentos transgénicos, varios experimentos con cultivos transgénicos se están desarrollando en nuestro país con el beneplácito del gobierno que parece jugar a dos bandas, de ello hablábamos en el post el Ministerio de Medio Ambiente apoya los alimentos ecológicos, pero también los transgénicos.

Deberíamos tomar ejemplo de Francia, los estudios realizados sobre el maíz mostraban diversos efectos tóxicos en algunas especies de insectos, algo que no debería ocurrir, ya que el maíz Mon 810 se desarrolló exclusivamente para soportar el ataque de dos insectos a los que llaman taladro, responsables de la mayor plaga que ataca al maíz de todo el mundo. Este hecho bastó para que
se prohibiera el cultivo de MON810 en el país.

 El Mon810 puede ser peligroso y además está contaminando a otras variedades de maíz. Os recomendamos leer el informe en
Pdf que proporciona Greenpeace, son datos que dan mucho que pensar. ¿Está la producción ecológica condenada a desaparecer a causa de la contaminación transgénica?, es posible.

 Vía |
Greenpeace
Más información | Greenpeace (Pdf informe la coexistencia sigue siendo imposible)
En Gastronomía & Cía |
La Guía Roja y Verde de Alimentos Transgénicos

Contaminación transgénica en Australia

Desde hace algunos años, los agricultores australianos han estado solicitando a su Gobierno una legislación que protegiera sus cultivos de la posible contaminación transgénica, algo que ha sido desoído, mientras, se concedían licencias para el cultivo de alimentos modificados genéticamente. Hoy conocemos un caso de contaminación transgénica en Australia muy similar al caso relatado en el post Semillas transgénicas, sus problemas y consecuencias, se podría decir que se retoma la lucha entre David y Goliat, aunque en este caso, David tiene todas las de perder.

Al parecer, el caso de contaminación transgénica del que se hace eco
AFN, se inició con la contaminación de unos terrenos en los que se cultivaba colza ecológica, su propietario se vio sorprendido con la retirada de la certificación ecológica durante un año al detectarse colza transgénica en sus cultivos. Por ello, las subvenciones asociadas a la comercialización de productos ecológicos también se han retirado y el resultado son grandes pérdidas para el agricultor.

El agricultor tiene otros problemas añadidos, si decide acudir a los tribunales para reclamar las pérdidas que le ha ocasionado la contaminación transgénica, supuestamente proveniente de los campos colindantes, que sí producen colza modificada genéticamente, lo tendrá difícil, pues el Goliat
Monsanto ha prometido apoyo jurídico a los productores de colza transgénica.

Lo tiene bastante complicado, ya que no sólo se enfrentaría a Monsanto o a los agricultores que cultivan colza transgénica, basta con decir que el organismo regulador pertinente, ha autorizado nuevos ensayos de colza transgénica capaz de soportar repetidas fumigaciones

de Roundup (recordemos que se trata de un herbicida cuyo principal componente activo es el
glifosato), esto es algo que muestra que el Gobierno está a favor de los cultivos transgénicos.

Los agricultores
ecológicos, y deberíamos incluir a los consumidores que sólo quieren este tipo de productos, deben sentirse maltratados por el Ministro de Agricultura del país, sobre todo por las promesas que ha realizado en otras ocasiones indicando que los dos productos estarían separados como medida de seguridad. Tampoco se ha hecho realidad la promesa de publicar la información que muestra dónde se encuentran los campos de cultivo de colza transgénica, es decir, nadie sabe si su vecino está trabajando con productos modificados genéticamente a no ser que se realice un análisis. Esta información, en teoría, no se dio a conocer por miedo a las represalias de los agricultores ecológicos, nuevamente se delata el favor en pro de quienes cultivan transgénicos.

Fue este año cuando el Gobierno de
Australia decidió levantar el veto al cultivo de soja transgénica, pero posiblemente también se acepten otros tipos de cultivo modificado genéticamente. De momento se ha prometido que se preparará una ley que proteja a los agricultores de alimentos ecológicos, pero da la impresión de que se trata de palabras con poco fundamento que quizá pretenden dar esperanzas alargando un poco más una solución que posiblemente no será satisfactoria, algo que se puede pensar dada la trayectoria de los alimentos modificados genéticamente en ese país.

Sería interesante retomar la lectura del post
Los transgénicos se escapan de los campos, su lectura muestra que algunas de las medidas de seguridad planteadas son ineficaces y que la contaminación transgénica se produce. También recomendamos la lectura del post Alimentos transgénicos en España, consecuencias reales, en el conocemos algunos casos muy similares al del agricultor australiano.

Foto |
Raelene G


Los insectos han desarrollado resistencia al maíz transgénico


Uno de los peligros que los científicos han destacado de los alimentos modificados genéticamente como el maíz transgénico, la soja transgénica, etc., es la posibilidad de que los insectos que atacan estos cultivos logren desarrollar resistencia y sean capaces de comerse las plantas transgénicas sin que les afecte lo más mínimo.

En otras ocasiones ya hemos indicado que los alimentos biotecnolígicos podrían soportar las plagas, pero antes o después los insectos terminarían haciéndose resistentes a la acción del gen introducido en las plantas y procedente del Bacillus thuringiensis, un bacilo que produce una proteína tóxica mortal para insectos y nemátodos. Pues bien, hoy podemos saber que los insectos han desarrollado resistencia al maíz transgénico, concretamente unos gusanos que se alimentan de las raíces de las plantas de maíz modificado genéticamente.

Al parecer, el gusano se ha detectado en cuatro plantaciones del estado Iowa (Estados Unidos), campos en los que desde hacía tres años se cultivaba el maíz algo que no es habitual según indican los expertos, ya que se suele rotar el tipo de cultivo en los campos para no empobrecer el terreno. En todo caso, parece que esto ha propiciado que los insectos desarrollen resistencia y puedan alimentarse con un “maíz insecticida”, no es algo que nos sorprenda ya que todo ser vivo lucha por sobrevivir e intenta adaptarse a las condiciones del entorno. 

Es un problema del que ya se tenía constancia, como decíamos antes o después aparecería. Los investigadores indican que esta situación reduce los beneficios que ofrecía este tipo de cultivos, es decir, se deberá volver a utilizar productos fitosanitarios y plaguicidas, como con los cultivos tradicionales, para frenar a los insectos y nemátodos.

Los agricultores temen que los gusanos puedan alcanzar otros cultivos y extenderse, dando lugar a una nueva plaga y haciendo que sirva de poco cultivar maíz modificado genéticamente para incrementar la supuesta rentabilidad, y decimos supuesta porque como ya sabemos, en condiciones normales, sin plagas, el maíz transgénico es igual de productivo que el maíz convencional, de ello nos hablaba Pere Arús, investigador agroalimentario del IRTA (Instituto de Investigación y Tecnología Alimentaria), en el post
Ventajas e inconvenientes de los alimentos transgénicos (III).
El experto indicaba que el maíz transgénico es hasta un 15% más productivo en aquellas zonas donde existe taladro, pero si no existe taladro no son más productivos.

Pero sin desviarnos del tema, en el estudio publicado por Aaron Gassmann, un entomólogo de la Universidad de Iowa, alerta de que el maíz modificado genéticamente por
Monsanto ha perdido efectividad, pero además no se conoce exactamente el número de especies de insectos que han logrado desarrollar resistencia a los transgénicos, es lógico pensar que otros insectos y nemátodos pueden estar siguiendo el mismo proceso de adaptación. Las pruebas que el entomólogo ha realizado en el laboratorio han demostrado que la Bt no afecta a los gusanos y además, esta resistencia se transmite a las siguientes generaciones. Estos resultados replantean el sistema de cultivos transgénicos y su gestión.

Evidentemente Monsanto ya se ha pronunciado al respecto e indica que la mayoría de sus clientes siguen obteniendo buenos rendimientos con sus cultivos, es como si restara importancia a este hecho. Quizá ya lo tenía previsto y es posible que en breve lancen al mercado una nueva variedad de maíz transgénico que contenga varios genes. Recordemos que hace unos años Monsanto y Dow Chemical llegaban a un acuerdo de colaboración para desarrollar la nueva variedad de
maíz transgénico SmartStax, maíz que incorpora hasta ocho genes distintos, nada que ver con el maíz Mon 810. Se trata de un maíz con el que indican que se puede soportar la acción de diferentes herbicidas, enfermedades e insectos, algo que nos hace pensar que antes o después se acabará abandonando el cultivo del maíz transgénico Bt, por problemas como el que hemos conocido.

Quizá Monsanto termine agravando más el problema, con nuevos alimentos modificados genéticamente más resistentes, se pueden crear insectos igualmente más resistentes que sean capaces de acabar con cualquier cultivo y sin que ningún producto fitosanitario pueda acabar con ellos. 
 Lo único que ha hecho Monsanto es recomendar a los agricultores que roten los cultivos y que utilicen la nueva variedad de maíz transgénico SmartStax del que hemos hablado. No sería extraño que el mismo problema se produjera en los campos españoles, recordemos que el cultivo de maíz modificado genéticamente en nuestro país es importante.

Aumenta en Europa el rechazo a los alimentos transgénicos 

Según los resultados proporcionados por el Eurobarómetro, aumenta en Europa el rechazo a los alimentos transgénicos, las cifras muestran que un 61% de los europeos se oponen a este tipo de alimentos y entre las razones argumentadas podemos leer que hay una gran desconfianza con respecto a la seguridad que ofrecen y no se perciben sus supuestos beneficios. En el informe del Eurobarómetro que podéis consultar a través de este enlace también se tratan otros temas como la nanotecnología, la clonación animal, los biocombustibles, etc.

Como sabemos, el
Eurobarómetro es un conjunto de encuestas cuyos resultados pretenden mostrar la percepción general de los europeos con respecto a diferentes temas. En teoría esta herramienta estadística se concibió originalmente para seguir y analizar la opinión pública y en base a sus resultados, tomar las decisiones oportunas que pudieran satisfacer a la mayoría de los habitantes de los países comunitarios.

Desgraciadamente podemos comprobar que algunas de las decisiones que se toman no suelen ser acordes a los resultados mostrados en las estadísticas. Aumenta en Europa el rechazo a los alimentos transgénicos pero se mantiene la política de introducción y se trabaja para que los alimentos modificados genéticamente se aprueben con mayor rapidez.

Los datos que nos facilita el Eurobarómetro son muy significativos, un 61% se opone a los alimentos modificados genéticamente, sin embargo, no se expresan en iniciativas como en la campaña de Avaaz y Greenpeace, tras siete meses lograron que un millón de ciudadanos europeos apoyaran una petición para solicitar a la Comisión Europea una
moratoria para los cultivos transgénicos.

Este dato representa un 0’2% de la población europea que se estima en más de 500 millones de habitantes. Por tanto, se evidencia que aunque un 61% no estén de acuerdo con los transgénicos, la mayoría de personas no participan en acciones como la planteada en su momento por Avaaz y Greenpeace.

Por otro lado hay que decir que no se rechaza la biotecnología en su amplio espectro, el rechazo se manifiesta especialmente frente a la transferencia de genes entre especies para desarrollar productos alimentarios. En la encuesta del Eurobarómetro se muestra que el rechazo se basa en la libertad de elección y el conocimiento, y no en la ignorancia, la falta de información o las acciones realizadas por algunas organizaciones ecologistas.

Poco a poco se suman los países que prohíben el cultivo de este tipo de alimentos y la base de ello son las evidencias científicas que demuestran que existe un impacto ambiental y social, aunque hay que añadir los posibles riesgos que encierran para la salud. Es necesario recordar algunos estudios que así lo muestran, el realizado por expertos de la Universidad de Viena en el que se llegó a la conclusión de que
los alimentos transgénicos pueden provocar infertilidad, el realizado por expertos de la OAGB (Asociación Nacional para la Seguridad Genética), la Academia de Ciencias rusa y el Instituto Severtsov de Problemas Ecológicos y Evolutivos, en el que se concluyó que el consumo de alimentos transgénicos afecta al crecimiento y la capacidad reproductiva de los mamíferos… se pueden citar algunos estudios más.

Ante los resultados del Eurobarómetro con respecto a los alimentos modificados genéticamente, en teoría la Unión Europea debería tomar cartas en el asunto y realizar las acciones oportunas siguiendo la opinión de la mayoría de habitantes comunitarios.

En el caso de España, un 65% de los encuestados no están de acuerdo con el desarrollo de los alimentos transgénicos, tienen dudas o no contestan, por otro lado, un 35% sí estarían de acuerdo en promocionar los alimentos modificados genéticamente ya sea para consumo animal o humano. Un 65% es una cifra muy elevada y el MARM (Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino) no debería ignorarlo y así se lo recuerdan los grupos ecologistas, de ello nos hablan en
Econoticias, desgraciadamente sabemos que apoya totalmente el desarrollo de los cultivos transgénicos. Sera interesante retomar la lectura del post Afectados por los alimentos transgénicos en España.

Como sabemos,
el cultivo de maíz transgénico en España se reduce, pero desgraciadamente proliferan las investigaciones transgénicas en suelo español, los datos del Eurobarómetro mostrando que aumenta en Europa el rechazo a los alimentos transgénicos, no servirán de mucho. Por cierto, resulta curioso el título del estudio, Europeos y Biotecnología en 2010, ¿los vientos del cambio?, ojalá se hicieran realidad los cambios.

Escrito por
VelSid el 13 de noviembre de 2010 | Categorías: Transgénicos y OMG 
El riesgo de los alimentos transgénicos



Son los efectos impredecibles y desconocidos que pueden encerrar, la falta de estudios más exhaustivos que determinen a largo plazo su seguridad, fuerza a la desconfianza. Los investigadores que desarrollan este tipo de alimentos se han preocupado sobre todo en demostrar sus aspectos positivos dejando a un lado los estudios para averiguar si también presentan aspectos negativos.

Se supone que los alimentos
transgénicos son una gran solución para la humanidad, gracias a este tipo de productos se aumentaría la productividad, algo que algunos estudios ya han mostrado que no es así. Podemos citar por ejemplo el estudio de la Universidad de Kansas en el que se analizó la productividad estadounidense de cereales, en este estudio se puso de manifiesto que los cereales modificados genéticamente incluso resultaban menos productivos que los cereales tradicionales.

También se ha prometido que este tipo de alimentos serían mucho más nutritivos y sin embargo, las modificaciones genéticas realizadas en las variedades que actualmente se comercializan sólo contemplan la resistencia de estos alimentos frente a plagas y enfermedades. Los alimentos con mayor aporte nutricional siguen estando en los laboratorios, recordemos el post
Maíz transgénico vitamínico o el que nos habla sobre los nuevos alimentos transgénicos.

También se asegura que este tipo de alimentos permiten reducir el uso de pesticidas, fungicidas, herbicidas y demás productos químicos con los que la industria agroalimentaria trata los cultivos, sin embargo, han sido sustituidos por el
glifosato, componente activo del conocido herbicida Roundup del que muchos investigadores advierten sobre su peligrosidad y capacidad de esterilización de los terrenos. Ejemplos que podemos citar son el estudio realizado por investigadores del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires en el que se constataba que el glifosato es muy tóxico para los seres humanos. También recomendamos ver el documental sobre la soja transgénica, en él podremos conocer algunas de las consecuencias de la utilización intensiva del glifosato.

Los investigadores biotecnológicos aseguran que los alimentos transgénicos son superiores en todos los sentidos y que debemos aceptar los riesgos que conllevan, ya que todas las tecnologías tienen riesgos y hay quien no comprende el trabajo de la ciencia y se resiste a los cambios. En nuestra opinión, la resistencia viene dada por la falta de transparencia y por las pruebas que han mostrado algunos de los peligros que encierran. Recordemos el documental
La guerra de los alimentos transgénicos en el que se ponen de manifiesto algunos problemas graves relacionados con este tipo de alimentos.

Actualmente se suman los motivos por los que podemos rechazar los alimentos transgénicos, si colocamos en una balanza los verdaderos aspectos positivos y negativos que ofrecen, el rechazo hoy por hoy es casi incuestionable. A pesar de que varios estudios han mostrado algunos peligros como que
los alimentos transgénicos pueden provocar infertilidad o alergias y daños al medio ambiente ,tal y como mostrábamos en el post Berenjenas transgénicas, el peligro más grave que presentan son los efectos y consecuencias impredecibles que encierran, quizá en unos años nos tengamos que lamentar de haber permitido que se hayan seguido cultivando, o quizá no.

Por el momento, los estudios muestran que algunos alimentos transgénicos pueden suponer un riesgo para la salud humana, en pruebas de laboratorio realizadas con roedores se ha constatado que pueden provocar diversos problemas en órganos internos. A todo esto hay que añadir la contaminación transgénica, como ejemplos podemos citar el post
Semillas transgénicas, sus problemas y consecuencias o Los agricultores ecológicos se verán obligados a abandonar sus cultivos, en este último documental podíamos conocer como los campos ecológicos o industriales son contaminados por semillas transgénicas y resulta muy difícil poner barreras como las zonas de cultivos transgénicos propuestas por un grupo de investigación internacional perteneciente al programa europeo Co-Extra (coexistencia y trazabilidad).

En el documental se indica algo en lo que estamos completamente de acuerdo, el hambre en el mundo tiene causas sociales, no de falta de producción, por tanto sería cuestión de solucionar estos temas sociales. Monsanto y las demás empresas biotecnológicas están obteniendo beneficios incalculables y una fuente de poder monopolista, recordemos que patentan la vida y comercializan con ella.

En la última parte del documental nos hablan de España y de
su situación con los alimentos transgénicos, nuestro país es un referente en la producción europea de transgénicos y además cuenta con el respaldo oportuno para ello, recordemos que el MARM acepta el cultivo de maíz transgénico Mon 810, algo que no ocurre en otros países como Francia o Alemania.

Como ya hemos dicho en muchas ocasiones, la biotecnología es una gran aliada de la humanidad siempre que su trabajo se desarrolle basándose en las mejoras saludables de los alimentos, algo que como hemos dicho antes, por el momento son cuestiones obviadas en pro de la productividad. Seguiremos alimentándonos de alimentos transgénicos sin saberlo, ya que tampoco existe un etiquetado claro que nos informe sobre el contenido modificado genéticamente de los alimentos. Queda mucho por conocer sobre el riesgo de los alimentos transgénicos.

Vía |
YouTube

Escrito por
VelSid  Transgénicos y OMG
¿El maíz transgénico Mon810 no es peligroso?

El maíz transgénico Mon810 no es peligroso, así se pone de manifiesto en un informe de la AFSSA (Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos), responsable de evaluar los riesgos nutricionales y sanitarios de los alimentos para la salud de los habitantes del país. Recordemos que hace un año Francia formalizaba la prohibición de cultivar maíz Mon 810 tras sospechar que su cultivo podría provocar un grave impacto en el medio ambiente y además se barajaba la posibilidad de que este producto transgénico afectará de forma negativa al organismo humano.

En aquel entonces se descubría que el maíz podía ser tóxico para algunas especies de insectos, esto no debía ocurrir ya que el maíz se había diseñado genéticamente para superar los ataques de una de las plagas de insectos más importantes del mundo que afectan al maíz, el denominado taladro. Pero no debía afectar al resto de insectos que resultan beneficiosos para los cultivos, por ello, el cultivo del maíz se prohibió temporalmente.

El nuevo informe de esta agencia francesa asegura que el maíz transgénico
Mon810 no es peligroso y corrobora las pruebas realizadas anteriormente en las que se les proporcionó a roedores de laboratorio una alimentación basada en este maíz durante tres meses sin haber obtenido resultados negativos.

Parece que peligra el principio de precaución que adoptó el Gobierno francés al conocer los posibles peligros del maíz transgénico Mon 810, sin embargo, el ministro francés de Medio Ambiente, Jean-Louis Borloo, no parece estar de acuerdo con las afirmaciones de la
AFSSA y defenderá su postura para seguir manteniendo el principio de precaución.

La AFSSA se ha mostrado siempre favorable al cultivo de este tipo de maíz y manifiesta que no existe ningún tipo de problema con su consumo. ¿Tendrá algo que ver el
plan secreto europeo para potenciar el cultivo de transgénicos?, o por el contrario, ¿ los alimentos transgénicos provocan temores infundados?. Nosotros nos decantamos por la primera opción y más después de conocer según palabras de Gilles Eric Seralini, profesor de Biología Molecular y experto en organismos modificados genéticamente del Gobierno francés y de la Unión Europea, que se realizan sobornos a la comunidad científica para que los alimentos transgénicos sean aprobados, esto lo podíamos conocer en la tercera parte del documental La guerra de los cultivos transgénicos.

Lo cierto es que la AFSSA ha desautorizado la investigación realizada por el profesor Yvon Le Maho, miembro de la Alta Autoridad sobre los
transgénicos y que sirvió como referencia para que Francia se posicionara contra el maíz Mon 810. Creemos que una investigación basada en un periodo de 90 días puede no arrojar luz sobre las verdaderas consecuencias de la ingesta de maíz. Recordemos lo ocurrido con las vacas alimentadas con maíz transgénico BT 176 que aparecen en el documental ‘La guerra de los cultivos transgénicos’, estas enfermaron al cabo de bastante tiempo.

En breve se realizará una reunión de la Unión Europea donde se tratará el tema del maíz Mon 810, y curiosamente la información de la AFSSA sale a la luz a través de la publicación
Le Figaro unos días antes, parece un intento de manifestar a la población que no hay nada que temer. La Unión Europea sigue empeñada en que sus miembros levanten el peligro de precaución y acepten el alimento transgénico y para ello argumentará los resultados que ofrecen los estudios de la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea).

Creemos que finalmente el maíz dejará de estar vetado en aquellos países que han aplicado el principio de precaución y la empresa biotecnológica
Monsanto se saldrá con la suya, ¿nos estaremos condenando? Escrito por VelSid  | Categorías: Transgénicos y OMG  



Estados Unidos prohíbe el salmón transgénico


El Congreso de Estados Unidos prohíbe el salmón transgénico, concretamente ha prohibido que la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) pueda dar vía libre a la comercialización de salmones modificados genéticamente. Se trata de una decisión tomada por la cámara de representantes de este país, que han celebrado muchas organizaciones y consumidores. Con esta decisión se paralizan los trámites que llevaba a cabo la FDA para poder aprobar el salmón, el hecho es que una enmienda propuesta por los senadores Don Young y Lynn Woolsey en la que se solicitaba prohibir el uso de los fondos de la FDA para la tramitación y aprobación del salmón modificado genéticamente, ha salido adelante por mayoría.
A pesar de las preocupaciones medioambientales y de las dudas sobre los beneficios de este alimento para el ser humano, la FDA ha mantenido generalmente una postura favorable para su aprobación argumentando que no existían riesgos. Sí existía corrupción o fraude en este organismo, posibles intereses económicos, y se pretendía aprobar el salmón transgénico de una u otra manera, ya se pueden olvidar de ello, la decisión de la Cámara estadounidense ha cortado de raíz toda iniciativa favorable al salmón. Para AquaBounty Technologies Inc, empresa que ha desarrollado la variedad de salmón, ha sido sin duda un gran batacazo, pero seguramente no desistirán en su empeño de que se apruebe su nuevo salmón.

Podemos saber que Colin O’Neil, analista de políticas de regulación para el Centro de Seguridad Alimentaria, indica que es necesario un sistema sólido de regulación de alimentos
transgénicos que tenga en cuenta todo tipo de aspectos, salud, economía, medioambiente, bienestar animal, y además permita que los consumidores puedan participar dando su opinión, a fin de cuentas son ellos quienes comprarán los nuevos alimentos modificados genéticamente. Esto es todo lo contrario a la política de la FDA dado que todos los estudios e investigaciones se llevan con mucha discreción, intentando que la opinión pública sepa poco al respecto. Etiquetar los alimentos transgénicos para la FDA es algo inadmisible, suponemos que la razón es que para esta agencia, un alimento transgénico cuya equivalencia en peso, imagen y contenido nutricional es similar a la de un alimento tradicional, es totalmente seguro y no necesita etiquetado. Por cierto, ya no será necesario que en California, se etiquete el pescado transgénico.
La transparencia informativa brilla por su ausencia, un alimento transgénico aprobado debe estar etiquetado como tal y cada consumidor debe decidir si quiere incluir en su alimentación este tipo de productos. Esto es un riesgo, posiblemente muchos consumidores no comprarían estos alimentos y la única forma de evitar este problema es no ofrecer información. Pero volviendo a la noticia, Estados Unidos prohíbe el salmón transgénico y con ello el salmón ya no será el primer alimento animal transgénico aprobado por la FDA.
El riesgo más grave que encerraba este alimento era para el medio ambiente, ya que podría haber causado estragos en la población de salmones salvajes. El salmón modificado genéticamente cuenta con un gen que evita que deje de crecer cuando el agua cambia de temperatura a consecuencia de la llegada del invierno, esto provoca que el gen responsable del control del crecimiento del salmón quede inhibido. El gen que se ha incorporado pertenece a otra especie similar que habita en aguas más frías, por lo que el nuevo material genético permite que el salmón continúe creciendo durante todo el año, por ello, su tamaño puede ser de hasta cuatro veces mayor que el de un salmón salvaje y eso utilizando la misma cantidad de comida.
Si un salmón transgénico lograse alcanzar el mar abierto, se reproduciría con más facilidad ya que el tamaño es uno de los aspectos condicionantes en la vida salvaje, se supone que a mayor tamaño, mayor resistencia y fortaleza, igualmente mayor capacidad para encontrar comida o escapar de los depredadores, pero estas características no serían reales en los salmones transgénicos y las siguientes generaciones de alevines de salmones apenas podrían sobrevivir dado que en su genética no estaría presente los condicionantes favorables de la selección genética natural.
Ya en su momento el senador Mark Begich creía que el Congreso de Estados Unidos debía frenar la aprobación del salmón transgénico y así ha sido, de la noticia que hemos podido conocer a través del artículo del Center For Food Safety (Centro de Seguridad Alimentaria) seguiremos hablando, ¿cuál será el siguiente movimiento de la FDA y de la empresa AquaBounty Technologies Inc?, no tardaremos en saberlo.
Foto | Merelymel13
Escrito por VelSid el 17 de junio de 2011 | Categorías: Transgénicos y OMG





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